Lo que ocurrió en Lara el domingo paso no fue mera casualidad, ni un hecho aislado en nuestro fútbol nacional, ya esto es algo normal y típico, nada nos sorprende y parece que ya nada lo hará.Un estadio con cuatro policías, sin la seguridad suficiente para los 8mil y tantos aficionados que asistieron a ver a Lara y Zamora disputar un partido de FÚTBOL, no una guerra entre barras ni para ver jugadores heridos como el caso de de Liebeskind que fue golpeado por un objeto contundente lanzado por la barra negriblanca del Zamora (vale acotar que la Burra Brava, barra del Zamora destruyo sillas del Estadio, lanzandolas al campo, hecho mas que reprobable).
A esto le tenemos que añadir las PÉSIMAS decisiones tomadas por el cuerpo arbitral, donde, luego de la agresión al guarda meta decidió jugar el segundo tiempo de la misma forma que el primero, no hubo cambio de cancha, algo INCREÍBLE E INSÓLITO, jamas vi esa en un partido de fútbol.
Ahí no termino todo, luego empezó la invasión del campo por parte de los aficionados del Zamora y de el Lara, trifulcas, un apuñalado y hasta un docena de carros salieron mal parados de este partido de 'fútbol', donde los perjudicados siguen siendo los aficionados de VERDAD que asisten a alentar a su equipo domingo tras domingo.
La peor parte vino posterior a todo lo antes mencionado, cuando después de todo lo acontecido se decide CONTINUAR EL PARTIDO porque, según palabras de un efectivo de la FVF, LAS CONDICIONES ESTABAN DADAS PARA JUGAR, en un partido que NI SIQUIERA debió arrancar.
Definitivamente somos parte del 3er mundo y lo seguiremos siendo hasta que entendamos TODOS y cada uno de los involucrados ( aficionados, equipos, oficiales de policía y, sobretodo, la Federación Venezolana de Fútbol) que este 'negocio' solo funciona si todos las partes están dispuestas a que funcione.Mientras esto continúe así no progresaremos, seguiremos caminando hacia atrás como el cangrejo.
PD: Es INCREÍBLE que aun se piense que el objetivo es llegar al Mundial 2014 cuando no somos capaces ni de tener un torneo local decente.